¿Te estás preguntando qué es un consultor de negocio o de empresa? Un consultor de empresa es el encargado de dar soluciones a los problemas concretos de las empresas en su campo de conocimiento. Es el encargado de realizar un análisis y estudio de una empresa determinada, para después asesorar, orientar, ofrecer apoyo y respaldo sobre aspectos y problemas específicos que una empresa no puede solucionar por sí sola.
El objetivo principal de un consultor de negocio es prestar ayuda a otros negocios para resolver problemas, diseñando soluciones para impulsar a estas empresas a alcanzar sus objetivos marcados. Ofrece respuestas a preguntas del mercado al que se dirige. Dentro de los objetivos a alcanzar por una empresa hay muchos, aunque al final, la mayoría de los objetivos tienen un fin común y es ganar más dinero, ahorrar en costes y mejorar el posicionamiento. Son los beneficios últimos que busca toda empresa.
En la actualidad, existen una gran variedad de tipos de consultores y la demanda es cada vez mayor debido a que nos encontramos en un mundo cada día más diverso, impredecible y donde la tecnología juega un papel fundamental, una tecnología que evoluciona rápidamente.
Los consultores empresariales tienen presencia en cualquier sector, pueden estar especializados en un tema en específico, por ejemplo gestión empresarial para clínicas dentales, o tener un carácter más general, como por ejemplo consultor de exportación.
Hay una serie de razones por las que una empresa puede solicitar los servicios de un consultor de empresa y requerir acceso a habilidades bajo demanda, estas incluyen:
- Ayudar a la solución de problemas determinados, problemas que limitan el crecimiento de las empresas.
- Brindar soporte a un departamento de su empresa durante un tiempo determinado, por ejemplo al departamento de ventas.
- Obtener asesoramiento y un enfoque sobre habilidades especializadas que no poseen dentro del negocio por su novedad, por ejemplo en el caso de los consultores de nuevas tecnologías como puede ser blockchain.
- Establecer metas y diseñar una estrategia para alcanzarlas, por ejemplo a nivel de marketing y ventas; más clientes y más facturación.
- Tener acceso a habilidades expertas que van desde estrategia y operaciones hasta habilidades financieras. Podría ser el caso de un consultor o asesor fiscal.
- Ayudar a mejorar el rendimiento empresarial y apoyo para acceder a un mercado emergente, es el caso de los consultores de marketing.
- Definir las soluciones y mejoras que deben realizarse sobre un aspecto específico, como puede ser el caso de la implementación de un sistema de calidad.
En definitiva, un consultor de negocio se encarga de ejecutar un diagnóstico de una empresa y diseñar las estrategias necesarias junto a sus indicadores para implementar los cambios que consigan mejoras dentro del negocio en el problema determinado y específico que tenga la empresa, y que las lleve a aumentar sus ingresos, mejorar sus costes y su posicionamiento en el mercado. En definitiva, lo que toda empresa desea.
Qué diferencia hay entre un asesor y un consultor de negocio
Existe una confusión común entre el servicio de asesoría con los servicios de una consultoría de empresa, muchas personas piensan que son sinónimos, pero en realidad son dos conceptos muy distintos. En ambos casos, son servicios subcontratados, no obstante la principal diferencia es que la asesoría se utiliza a largo plazo, sirve de apoyo durante un tiempo prolongado, aporta conocimientos legales, administrativos, contables y fiscales. Por otro lado, la consultoría es útil para temas específicos, generalmente se evalúa un departamento o la empresa en general para definir una estrategia con la que solucionar un problema o anhelo concreto.
La asesoría es a largo plazo con un inicio pero sin un fin, mientras que la consultoría es una ayuda puntual con un inicio y fin. No obstante, el asesor puede ser consultor y el consultor asesor ya que pueden desarrollar servicios puntuales y servicios de acompañamiento. Por ejemplo, un consultor de marketing puede diseñar una estrategia para un cliente pero al mismo tiempo ofrecer servicios de agencia de marketing y desarrollar todas estas estrategias por el cliente.
Qué hace un consultor de negocio
El objetivo principal es ayudar a un negocio en un problema o aspecto determinado del que no dispone conocimientos suficientes para resolverlo de manera interna o por sí mismo. Las funciones de un consultor de empresa son numerosas, pero estas son sus principales:
Paso 1: Diagnóstico y análisis del problema del cliente
Una de las principales funciones es obtener una perspectiva global de la empresa. Analizar y diagnosticar a la empresa es fundamental para poder brindar una solución a las necesidades o problemas que presente el negocio. Esto ayudará al consultor a comprender el éxito o el fracaso de dicha empresa y donde debe poner su foco para lograr los objetivos que desea su cliente.
Trabajar con una perspectiva global 360º ayuda a solucionar el conflicto, si no se tiene una visión amplia de todos los aspectos que influyen, corre el riesgo de trabajar sin un objetivo claro, ignorando detalles que afectan de forma directa a la problemática que se enfrenta.
Paso 2: Diseñar una estrategia para solucionar el problema
Una vez realizado el análisis del negocio, el consultor debe diseñar una estrategia para la consecución de los objetivos marcados. Un plan que lleve al cliente desde el estadio de dolor (problema) al estadio de solución.
Uno de los pasos más imprescindibles es ejecutar un análisis DAFO, comprendiendo sus debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades, para encontrar un plan estratégico que se adapte a las posibilidades y necesidades reales del negocio. Es un paso básico si se quiere lograr los resultados.
Paso 3: Puesta en marcha de la estrategia
Diseñar una estrategia de forma teórica es el primer paso, pero de nada sirve si no se ejecuta. El servicio principal del consultor de empresas es implementar los cambios de la forma más rápida y eficaz posible.
De hecho, el consultor busca la forma de conseguirlo, pero también aplica estos cambios, ya sea modificando los hábitos de un departamento o cambiando las funciones de cada trabajador, consiguiendo así una optimización de todos los elementos de la empresa.
Como norma general, una empresa contrata a un consultor de negocios porque busca solucionar de manera urgente el problema que enfrentan. Por ello, es esencial que este consultor cumpla con los plazos establecidos para solucionar el problema, aunque estos pueden variar al diseñar la estrategia y comprobar que debe ser una solución a largo plazo.
Paso 4: Supervisión y ajuste de la estrategia
Es importante que exista una supervisión del trabajo del consultor a través de indicadores que informen de los resultados de la estrategia tomada, son los llamados KPI que indicarán el éxito o el fracaso del proyecto.
Un buen consultor, aunque no puede hacer milagros, si podrá garantizar ciertos resultados, fruto de su experiencia y de haber cualificado correctamente al cliente con el que va a trabajar. El consultor debe ofrecer garantías de éxito o, por lo menos, la buena predisposición a lograrlo. Un buen marketing debe tener la capacidad de atraer clientes ideales a los que garantizar resultados. Si no puedes garantizar dichos resultados es que no son clientes de calidad para tu negocio.

Tipos de consultoría de negocios
Un consultor de negocios puede tener diferentes funciones, hoy en día existen numerosos tipos. Una empresa de consultoría generalista es aquella que ofrece una amplia gama de habilidades y servicios, desde la publicidad, legislación, recursos humanos o contabilidad.
Por otro lado, una consultoría especializada centra su conocimiento en una habilidad e industria específica, por ejemplo, servicios de TI o recursos humanos. Entre ellas se puede encontrar:
- Consultoría financiera. La ayuda se centra en analizar los balances y cuentas de un negocio en particular, ayudando a la toma de decisiones operativas.
- Consultoría estratégica. Ofrece a las empresas las herramientas necesarias para solucionar determinados problemas, tanto a nivel organizacional como estratégico.
- Consultoría de innovación. Este tipo de consultoría ofrece a los negocios diseñar e implementar procesos para conseguir una optimización de los productos, servicios o en la organización de la empresa.
- Consultoría de IT. Aportan a los clientes conocimiento y experiencia en el ámbito de las nuevas tecnologías de la información, orientadas a alcanzar objetivos empresariales. Por ejemplo, expertos en programación.
- Consultoría de recursos humanos. Ayuda a las empresas en la organización de los equipos y trabajadores del negocio, desde la selección de personal, el clima laboral, la gestión del cambio y hasta la promoción interna, entre otros aspectos.
- Consultoría de marketing. Diseña estrategias y planes para aportar valor al producto o servicio de la empresa en cuestión, incrementar el reconocimiento de marca, la rentabilidad o las ventas.
- Consultoría de ventas. Los consultores de este tipo se centran en conseguir aumentar las ventas e ingresos de un negocio, optimizando los procesos comerciales.
- Consultoría de desarrollo de negocio. Su objetivo es implementar soluciones para la puesta en marcha y crecimiento de un emprendimiento.
Cómo convertirte en un consultor empresarial
Los consultores de negocios pueden provenir de una amplia variedad de estudios, ya que no existe una carrera determinada, por lo tanto, pueden disponer de una carrera de economía, administración, contabilidad, recursos humanos o comunicación, entre otras. Incluso puede que no tengan estudios superiores porque se dedican a consultoría en nuevas tecnologías donde las universidades no están dando esa formación, por ejemplo un consultor de blockchain.
Ser consultor de negocio es una profesión exigente, puesto que requiere unas habilidades personales y de trato muy especiales, además, se valora mucho la experiencia profesional y personal para poder buscar las mejores soluciones a los negocios y empresas. Y no solo eso, necesitas una autoridad en el mercado, ya que deben confiar en que seas tú la persona correcta para solucionar sus problemas.
Un consultor élite, un consultor de éxito, es experto en promocionar y vender servicios de consultoría. Entiende que antes de ser consultor debe ser experto vendiendo y promocionando su persona y conocimiento. Porque no olvides que contratan no un servicio sino a un consultor, una persona en la que creen.
Los conocimientos técnicos son esenciales, pero para marcar la diferencia y ser un buen consultor de empresas es necesario tener otra serie de características. Desde una gran capacidad para escuchar, siendo esto necesario para entender la situación y poder comunicarse tanto con trabajadores, proveedores o directivos. Además, debe ser analítico, imparcial, objetivo, creativo y organizado, entre muchas otras cualidades.
Cómo puedes montar tu propio negocio de consultoría empresarial
Tener amplios conocimientos de todos los departamentos y áreas relacionadas con una empresa es prácticamente imposible, es por eso que se recurre a estos profesionales para ayudar a estas empresas. Conocer las leyes, técnicas de venta, publicidad, marketing y la contabilidad es complicado, existen tantos aspectos que afectan a tu negocio que es normal no tener la solución a todos los problemas.
Algunas de las ventajas y razones por las que convertirte un consultor de empresas son:
- Te permitirá tener un negocio con poco riesgo, ya que solo ofreces tú servicio. No fabricas nada sino que son tus servicios lo que vendes.
- Te permitirá ir por libre, siendo dueño de tu tiempo.
- Cada día hay más demanda de consultores debido a que el mundo es cada día más complejo a nivel tecnológico, burocrático, etc.
Cuáles son los inconvenientes a la hora de ofrecer servicios de consultoría a las empresas.
- Dado que es muy “sencillo” ofrecer servicios de consultoría, las barreras de entrada son muy bajas, por lo que existe mucha competencia. Si vas a LinkedIn y tecleas “consultor” verás que solo en España hay cientos de miles. Es un problema a la hora de hacerte visible y posicionarte.
- Además, estamos en la era de los expertos. Personas con mucho conocimiento malgastando su tiempo en empresas que los limitan. Es por eso que deciden ir por su cuenta. Lo que no saben es que necesitan un plan de marketing y ventas para llegar a sus clientes. Saben mucho de su campo pero muy poco de mercadear su conocimiento.
En definitiva, ser consultor de negocio es un trabajo muy lucrativo y gratificante si sabes cómo funciona tu mercado y cómo hacerte visible, posicionarte y atraer buenos clientes.
Ahora ya sabes qué es un consultor de empresa y cómo puedes convertirte en uno, generando altos ingresos y con más libertad. Pero recuerda que no es sencillo vivir de la consultoría, ya que necesitas clientes de alto valor que puedan pagarte lo que deseas.
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